Salidas de Emergencia

 

Hoy en día, las salidas de emergencia, son obli­gato­rias, ya sean en centros comerciales, locales de espectá­culos, edificios, etc. Se trata de una estructura que sirve para evacuar de una forma rápida y eficaz en el caso de que se produjese un problema.  Se fabrica con una apertura de puertas hacia afuera de forma que si hay demasiada gente, no habrá problema y se podrá salir de forma fácil y para facilitar su acceso se deben poner cerca señales de salida que lleven a ella.

Por norma general para que siempre haya una seguridad, se dicta la cantidad de salidas de emergencia que debe tener un edificio, que suele ser de un mínimo de dos por edificio y además disponer de unas escaleras (para el acceso a la salida desde todas las plantas del edificio) y de unas señales indicativas luminosas para localizar dónde están esas salidas.

Este tipo de construc­ciones suelen ser muy comunes en los edificios comerciales o que reciben grandes aforos de personas, lo que puede provocar el caos en caso de que haya una emergencia. Por ello en los hospitales, centros comerciales, zonas resid­en­ciales de tipo turísticos (ya sea hostales, hoteles o apartamentos turísticos) y zonas de espectáculo (discotecas, teatros…) son obli­gato­rias y requieren que estén en perfecto estado de conservació­n.

Las puertas de salidas de emergencias pueden ser muy peligrosas y acarrear otros graves problemas de seguridad para los ocupantes si su estado no es el correcto, por esta razón es importante que las puertas de emergencias no sean bloqueadas mediante candados y se realice una revisión diaria de su estado, así como de todos los elementos de seguridad que la rodean. También que no sean usadas como las puertas generales de entrada y salida. Es importante tener claro que se trata de una puerta de emergencia y como tal solo debe usarse para esos casos o de lo contrario podría desgastarse y estropearse.

Insta­laciones fijas contra incendio.

Los Detectores ó­pticos/­fotoelé­ctricos pueden ser de dos tipos, según detecten el humo por oscu­reci­mi­ento o por dispersión del aire en un espacio.

-Rayo infrarrojo: Cuando se oscurece el espacio debido al humo, solo una fracción de la luz emitida alcanza al receptor, provocando que la señal eléctrica producida por éste sea más débil y se active la alarma.

-Puntual: Cuando entra humo en la cámara, el haz de luz emitido se refracta en las partículas de humo y puede alcanzar al receptor, activándose la alarma.

 -Láser: detectan oscu­reci­mi­ento de una cámara de aglutinación con tecnología láser.

Además, dentro de los detectores ó­pticos/­fotoelé­ctricos, hay dos tipos de tecnologías: detectores análogos y detectores digitales.

Insta­laciones de extinción

 Existen diversos tipos de insta­laciones fijas de extinción, dependiendo del tipo de agente extintor a utilizar y el local a proteger, entre ellas podemos mencionar las siguientes:

Insta­laciones de extintores gaseosos: un cilindro o una batería de cilindros de alma­cena­mi­ento que se conectan mediante una cañería a toberas ubicadas en el sector a proteger. Como condición el sector a proteger deberá estar sellado en forma hermética para hacer más eficiente la extinción. El sistema puede accionarse en forma manual o automática, y los cilindros de alma­cena­mi­ento pueden ser de baja o alta presión dependiendo del gas extintor a utilizar.

Insta­laciones de espumas físicas: estas insta­laciones son comunes en la protección de plantas que operan con hidro­car­buros. Constan de un tanque de agua para incendio, un tanque de concentrado detergente, un sistema de bombeo de agua, y dependiendo de las necesidades, un dosificador. El concentrado se mezcla con agua y es impulsado hasta la tobera de expulsión, la cual permite el ingreso de aire a la mezcla formando un manto de burbujas. Dependiendo de la necesidad de espuma generada las toberas se diseñan para baja, media, y alta expansión, es decir, pequeño mediano y gran volumen de generación.

 Insta­laciones de rociadores automáticos: los rociadores, duchas o sprinklers, son sistemas de rociado de agua que actúan por acci­ona­mi­ento local, o general dependiendo del tipo de diseño. Consta de boquillas con difusores sobre lo alto de los locales, y están conectados a una red de agua presurizada a unos 4 Kg/cm2. En caso de acci­ona­mi­ento local por alta temperatura, el rociador posee un obturador, o bien una ampolla de vidrio con un líquido con una presión de vapor alta, que por aumento de temperatura estalla, liberando el agua a presión. En cuanto al acci­ona­mi­ento general, o sistema de cañería seca, los rociadores no poseen obturador y el acci­ona­mi­ento se produce mediante una válvula en la cañería principal de alimentació­n.

 Insta­laciones de hidrantes: existen diversos tipos según la necesidad del local a proteger, básicamente es un sistema que consta de una reserva de agua, una cañería de alimentación a los hidrantes, y los hidrantes propiamente dichos que son bocas con válvulas, tramos de manguera y una lanza. El sistema puede ser de cañería seca con boca de impulsión de bomberos, o sistema de cañería húmeda con presurizació­n por gravedad o por sistema de bombeo, y en estos casos la presión estática de red debe ser de no menos de 4 Kg/cm2. La red puede ser abierta, o cerrada en anillo, y en caso de poseer sistema de bombeo, este debe asegurar la operación en todo momento, por lo que se requiere 2 sistemas inde­pen­di­entes de alimentación eléctrica, si las bombas fueran eléctricas, o bien bombas con motores a explosión.

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